ESTUDIAR UN LENGUAJE EN EL EXTRANJERO
Hace unos días escuchaba a mi prima recordar a una amiga de su colegio, me contaba que esta amiga había viajado a Londres a estudiar idiomas y allí había conocido al amor de su vida. Un inglés guapísimo, me contaba que estaban próximos a casarse y que muy pronto vendrían de visita.
No necesariamente por el hecho de casarnos con un extranjero, es que es muy popular estudiar algún idioma en el extranjero, sino porque estudiar afuera nos permite mejores posibilidades de entender el idioma a cabalidad.
Hay muchas escuelas de idioma en el extranjero, todas ellas ofrecen diferentes grados de enseñanza que se acomodan a las necesidades específicas de los estudiantes.
Hay escuelas por ejemplo que dictan cursos acelerados, que en sólo un tiempo corto te enseñanza todo acerca del idioma y listo.
Este tipo de programas sirven para aquellas personas que llegan a un país y necesitan de inmediato empezar a usar el idioma para desenvolverse en la vida diaria.
Es probable que el aprendizaje no acabe allí, pero gracias a que se encuentran el país mismo podrán reforzar las enseñanzas que les dieron con la práctica en las calles, en los supermercados, a la hora de transportarse, a la hora de encontrar una dirección, a la hora de ir al doctor, etc.
Sin embrago, los expertos en idiomas recomiendan que el aprendizaje no sea tan rápido, esto más el hecho que es muy difícil disponer del tiempo para estudiar casi 8 horas diarias y tener la suficiente capacidad económica para poder solventar ese gasto.
También si es que nuestra opción es ir a estudiar al extranjero pero no idiomas sino una carrera universitaria nos daremos con la sorpresa que necesitamos estudiar también el idioma del país de destino.
En muchas universidades se ofrecen programas para los mismos estudiantes que empezaran alguna carrera. Estos programas se dan antes de las clases de manera tal que los estudiantes puedan rendir los exámenes correspondientes que en muchos casos son requisitos para poder ser aceptados en dicha institución educativa.
En todo caso, estudiar un idioma en el extranjero es sumamente provechoso, no sólo por que vamos a aprender un nuevo lenguaje para comunicarnos, sino porque vamos a incorporar dentro de nosotros muchas cosas que van más allá de un lenguaje. Por ejemplo, aprenderemos de la idiosincrasia de un país, de sus costumbres, de sus tradiciones, de su religión, de su comida, de sus dialectos si los tuviera y de todo aquello que rodea el país en general.
Como vemos esta es una experiencia cabal, no sólo aprenderemos información académica para enriquecer mi currículo, sino mucha información cultural que nos servirá para enriquecernos a nivel personal y como una experiencia de vida inigualable.
Hay que estar atentos sobre las posibilidades en nuestro país para realizar este tipo de estudios, debe haber becas y convenios que nos permitan realizar de una mejor manera esta clase de programas en el exterior.